Con la llegada de las altas temperaturas, es el momento ideal para revisar y poner a punto las aberturas del hogar o del edificio. Aunque el aluminio es un material de gran durabilidad y bajo mantenimiento, un cuidado periódico garantiza su mejor rendimiento.
- Limpieza regular:
Usá un paño húmedo con jabón neutro para eliminar polvo y suciedad. Evitá los productos abrasivos que puedan dañar la pintura o el anodizado. - Revisión de drenajes y felpas:
Verificá que los orificios de drenaje estén libres de obstrucciones para evitar acumulación de agua. Revisá las felpas y burletes: si están gastados, reemplazalos para mantener la hermeticidad. - Control de herrajes y correderas:
Lubricá los mecanismos de apertura y cierre con silicona líquida. En el caso de corredizas, asegurate de que las guías estén limpias para un deslizamiento suave. - Protección solar y térmica:
Si el ambiente recibe mucho sol, considerá sumar cortinas o films para proteger el interior y prolongar la vida útil del sellado.
El aluminio no se oxida ni requiere pintura, pero una simple rutina de mantenimiento puede hacer la diferencia. Preparar las aberturas antes del verano asegura confort, funcionalidad y durabilidad durante todo el año.


